miércoles, 14 de septiembre de 2011

Apreciar lo que se tiene.

Sí tuviera que elegir entre mis desayunos o ser millonaria, creo que me quedaría con lo primero.
El desayuno para mí no se trata solo de los alimentos ingeridos, de hecho suele ser un café y poco más. Pero no es el mismo café que te tomas en un bar despues de comer, almorzando en la cafetería, en la máquina de la biblioteca...no. Este requiere una preparación: lo primera levantarse, para prepararlo entre otras cosas, pero levantarse...pues no siempre es fácil y menos cuando no se es muy de madrugar. (Exepto hoy ¡gracias pesadilla que me ha hecho despertarme más despejada que nunca a las 6h30 de la mañana!) Una vez consigues arrastrarte hasta la cocina, el ritual ya es mecánico: vacío el filtro, frego la cafetera etc...mientras se hace, vagas a cualquier ocupación: peinarte, hablar con el gato, escoger la ropa del día...pero tienes muy en mente tu café, y la falta que te hace. Cuando porfín está hecho, el último sprint antes de llegar a la meta: calentarlo junto a la leche y endulzarlo segun guste. Y ahí porfín, cuando te sientas en la terraza, con tu taza de café humeante, el aire de la mañana que sabes que pronto ya no notarás debido al calor que da la taza de café solo de cogerla en tus manos, tu gato que viene a saludarte y ronronear mientras tomas el primer sorbo...
Pues todo esto, si fuera millonaria, no creo que lo disfrutaría. No lo disfrutaría porque seguramente al despertarme el café ya estaría hecho, me lo traerían a la cama, o probablemente compraría una máquina con tubos y podría tomarmelo sin tan siquiera tener que levantarme. Tendría un mejor café, una mejor terraza con mejores vistas, en vez de un gato una pantera un chiguagua o cualquier mascota de moda, y un mayordomo plantado a mi lado irrumpiendo el silencio preguntandome sí "la señorita desea algo más"...
En cambio el hecho de tener que levantarse y prepararse sí mismo el café, la pequeña espera mientras se hace, creo que es lo que hace que el momento se aprecie mucho más. Disfrutar de tu pequeña recompensa en solitario en el más absoluto silencio, para mí, no tiene precio.

1 comentario:

  1. "Laisse-moi boire mon café, laisse-moi boire mon café, laisse..."

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